Calculadora de salario interactiva
Introduce tu salario bruto mensual y, si corresponde, las bonificaciones mensuales. Después indica cuántas horas y días trabajas por semana. La calculadora estimará tus deducciones estándar y te mostrará un desglose claro para que entiendas mejor tu salario neto.
Los resultados incluyen:
- Salario bruto mensual y anual
- Estimación de deducciones totales
- Salario neto mensual y anual
- Salario neto por día y por hora
Usa el campo de notas para indicar detalles como horas extra o comisiones; podrás ajustarlos manualmente al interpretar los resultados.
Salario bruto mensual
Cantidad total antes de impuestos y deducciones.
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Deducciones estimadas totales
Impuestos y seguridad social aproximados según tu selección.
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Salario neto mensual
Lo que recibes aproximadamente cada mes después de deducciones.
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Salario neto anual
Proyección de tu salario neto para 12 meses.
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Salario neto por día
Basado en los días laborales por semana que has indicado.
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Salario neto por hora
Basado en las horas trabajadas por semana que has indicado.
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Cómo leer y entender tu nómina
Comprender tu nómina es clave para controlar tus finanzas y detectar posibles errores. Una nómina se divide, de forma general, en cuatro grandes bloques:
- Datos identificativos: tus datos personales, categoría profesional, tipo de contrato, fecha de alta y centro de trabajo.
- Devengos: todo lo que la empresa te paga, como salario base, complementos, horas extra, pluses y pagas prorrateadas.
- Deducciones: cantidades que se descuentan, como cotizaciones a la Seguridad Social, IRPF y anticipos.
- Líquido a percibir: la cantidad final que recibes en tu cuenta bancaria.
Revisa siempre que tu categoría, jornada y convenio sean correctos, porque de ellos dependen muchos importes de tu nómina.

Para desglosar correctamente los importes, sigue estos pasos:
- 1. Suma los devengos: salario base + complementos + pluses + horas extra + otros conceptos. Esta es tu retribución bruta.
- 2. Revisa las bases de cotización: deben corresponderse con tu salario y horas reales; influyen en tu paro, pensión y bajas.
- 3. Comprueba las deducciones: verifica el tipo de IRPF aplicado y las cuotas de Seguridad Social (contingencias comunes, desempleo, formación, etc.).
- 4. Calcula el neto: devengos totales menos deducciones totales. Ese resultado debe coincidir con el “líquido a percibir”.
Si detectas diferencias o conceptos que no entiendes, compara con tu contrato y convenio colectivo, y pide una aclaración al departamento de recursos humanos o a tu asesoría laboral.

Consejos prácticos para ahorrar cada mes

Ahorrar dinero cada mes es más fácil cuando sigues un plan claro y realista. Empieza anotando todos tus ingresos y gastos durante uno o dos meses para saber exactamente en qué se va tu dinero. Con esa información, crea un presupuesto mensual que separe tus gastos en tres grupos: necesarios (vivienda, comida, transporte), importantes pero flexibles (ocio, compras personales) y ahorro.
Define una meta de ahorro mensual específica, por ejemplo el 10 % de tus ingresos, y trata tu ahorro como si fuera una factura más. Lo ideal es automatizar una transferencia a tu cuenta de ahorro justo después de cobrar, así evitas gastar ese dinero sin darte cuenta. Si tu presupuesto es ajustado, empieza con una cantidad pequeña y ve aumentándola cada pocos meses.
Revisa tus gastos habituales para recortar pequeños importes que, sumados, marcan la diferencia: suscripciones que no usas, pedidos de comida a domicilio, compras por impulso o servicios que puedes conseguir más baratos. Antes de hacer una compra, pregúntate si realmente la necesitas y espera 24 horas para decidir. Aprovecha listas de la compra, compara precios y planifica menús semanales para reducir el desperdicio de comida.
Divide tus objetivos de ahorro en corto, medio y largo plazo: fondo de emergencia, vacaciones, estudios, compra de vivienda o jubilación. Asigna una cantidad mensual a cada uno según tu prioridad. Revisa tu plan cada mes para ajustar lo que haga falta y celebrar tus avances, aunque sean pequeños. La clave está en la constancia: poco y constante es mejor que mucho de vez en cuando.
- Registra ingresos y gastos cada mes.
- Fija una cantidad de ahorro automática.
- Recorta gastos innecesarios y suscripciones.
- Compra con lista y compara precios.
- Revisa y ajusta tu plan mensualmente.